Conoce a Eric Martín Soto Lozano
Eric es una persona con diagnóstico de EM Remitente-Recurrente. Vive en Tamaulipas, México. Esta es su historia
Recibiendo el diagnostico e inicio de mi vida con la EM…
Lo bueno: Yo mismo
ya estaba prácticamente seguro que lo que me estaba pasando era por E.M., así
que cuando me lo dijeron oficialmente, creo que ya lo había asimilado o estaba
en ese proceso, me dio el diagnóstico el neurólogo Dr. Héctor Salazar en el
ámbito privado, y unas semanas después en la Clínica 25 del IMSS en N.L. el
neurólogo Dr. Rogelio Rodríguez lo confirmó, cabe mencionar que en ambos neurólogos,
había un evidente pesar, al mencionarme el diagnóstico de Esclerosis múltiple.
Aunque en el fondo ya sabía que lo que yo tenía era E.M., sí fue difícil
escucharlo (tal vez en el fondo, siempre existe una esperanza de que el
diagnóstico sea otro) y por algunos días estuve hundido en la tristeza, que con
el apoyo de mi esposa y de toda mi familia, lo superé relativamente rápido (en
unas 2 o 3 semanas), desde que me dieron el diagnóstico en Monterrey, ése mismo
día me dio asesoría y mucho apoyo una enfermera que trabajaba ahí en la clínica
25 y que también trabajaba para el Lab. BAYER, Enf. Mayra, una persona
excepcional que apoya muchísimo con su experiencia y su calidez humana
inigualable. Actualmente estoy muy estable tanto física como emocionalmente, y
los varios años de experiencia como paciente con E.M. y las nociones de
conocimiento médico que tengo, las trato de compartir con los demás pacientes
con E.M., tratando de ayudarlos a superar los retos y las limitaciones que trae
con ella la E.M.
Mi historia durante la pandemia COVID-19…
Pues, el
confinamiento ha sido total en mi caso, de ser una persona completamente activa,
que realizaba el 80% de los pendientes, vueltas y mandados que había que hacer,
pasé a estar completamente en casa, yo trabajaba en un Laboratorio de análisis
clínicos, quienes decidieron mandarme a resguardarme en mi casa al principio de
la pandemia y que cuatro meses más tarde, me exigirían que regresara a mi
trabajo (aun sabiendo mi diagnóstico y que el lugar era de altísimo riesgo, ya
que ahí mismo se realizan pruebas para COVID-19) lo cual me llevó a perder mi
trabajo, en el que tenía más de 15 años de antigüedad.
Ha sido complicado
psicológica y emocionalmente adaptarme a tantas restricciones y el no poder
salir, teniendo el nivel de actividad que tenía, pero sé que en algún punto
esta pandemia cederá y de una o de otra forma regresaré a muchas de mis
actividades, en el mientras, sigo renovándome y aplicando nuevas cosas que
ahora realizo. No he recibido ningún tratamiento ni apoyo psicológico para esto,
sólo trato de ocuparme, aprendiendo nuevas cosas y tratando de aplicarlas. Esto,
evidentemente nos trajo muchas complicaciones económicas que hasta el día de
hoy ha provocado, que mis padres nos apoyan para sacar adelante las necesidades
del hogar y aunque ha despertado la búsqueda de emprender algún negocio, aún
estamos en ese proceso.
En mi caso, yo
estaba realizando actividad física, corriendo casi todos los días aquí mismo en
el solar de mi casa, lo cual tuve que suspender a consecuencia de una fractura
y luxación de mi brazo derecho, que me ocurrió por una caída en el baño, en lo
cual si tuvo mucho de responsabilidad el problema en el equilibrio que tengo a
consecuencia de la E.M.
El confinamiento ha
sido total, sabiendo que soy una persona de muy alto riesgo por la E.M., pero
también porque mis 3 hijas padecen asma, así que, sabiendo que 4 de las 5
personas que conformamos esta familia estamos en alto riesgo ante un potencial
contagio de COVID-19, hemos tomado medidas extremas de distanciamiento social
con todas las personas, incluso con la familia, y por supuesto que esto nos ha
traído críticas y señalamientos, pero sé y acepto, que sólo es por
desconocimiento de las situaciones y de la gravedad que implicaría para
nosotros contagiarnos de COVID-19, también desinfectamos o sanitizamos todo lo
que entra a nuestra casa, y pues esa ya es parte de la normalidad en nuestro
hogar.
Al quedarme sin
trabajo, por ende me quedé sin servicio de salud del IMSS y por lo tanto, ya no
tuve ni consultas, ni medicamentos y aunque se supone que empecé mi trámite de
pensión, éste no ha tenido ni el más mínimo avance. En cuanto a la E.M. no he
tenido recaídas ni manifestaciones nuevas, por lo tanto sé, que a pesar de no
estar en valoración continua, he estado bien.
Algo que me gustaría que la gente sepa, acerca vivir con EM en tiempos de COVID-19, es…
“Que nosotros tenemos un riesgo fuera de
lo normal, en caso de contagiarnos de COVID-19, conociendo la fisiopatología de
la E.M., y que la verdad, yo creo que ninguno de las personas con E.M. quisiera
estar en esta posición, pero es algo que nos ha tocado vivir, y tratamos de
adaptarnos a eso, lo mejor posible”.
A pesar de dificultades y limitaciones por la EM, y la adaptación a la nueva realidad en el contexto COVID-19, yo…
“Estoy tratando de renovarme y a pesar de
las situaciones muy difíciles que me ha tocado vivir, trato de salir adelante,
buscando y aplicando nuevas ideas, tratando de ser siempre un motor y motivador
de otras personas, para que vean que siempre te puedes levantar y salir
adelante con la ayuda de Dios”.
Eric nos comparte una anécdota graciosa…
“Pues la
verdad es que, a pesar de que soy de carácter muy fuerte, también soy muy
ocurrente y eso no lo puedo evitar!! Jejeje”
Puedes contactar en línea a Eric en…
“Eric Soto (Página de Facebook) ”.

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